REFLEXIÓN
Mi participación en espacios
virtuales de aprendizaje; se dio paulatinamente, en la medida en que fui
teniendo contacto con las herramientas tecnológicas.
Recuerdo en mi niñez; que las personas más adineradas
del barrio eran las que tenían teléfono y se utilizaba para hacer llamadas al
hospital, a una entidad bancaria o estrictamente asuntos de negocio.
Con el pasar del tiempo ésta
herramienta se masifico y unos años más tarde por fin mi familia ya tenía teléfono.
Recuerdo que unos y otros peleábamos por ser el primero en responder las
llamadas que en muchas ocasiones eran números equivocados.
Cuando ingresé a la escuela, nos enseñaban
un curso llamado tecnología, pero a mi modo de ver hoy; éste era incipiente,
nos pasábamos horas transcribiendo información acerca del computador a nuestros
cuadernos, que por cierto eran de hojas amarillas.
En la feria de la ciencia; festival que
se llevaba en el establecimiento educativo, era de gran novedad, el típico computador
hecho de material reciclable que uno lo lograba relacionar con esos armatostes
grandes y feos que veía en las oficinas
de servicios públicos.
Al entrar al bachillerato el panorama
no cambió, las mismas clases se repetían a señal de tiza y por encima se veía la
poca experticia de los docentes para manejar la computadora; recuerdo mucho que
cuando nos llevaban a la sala de computo nos dejaban solos frente a la
computadora y yo trataba de manipular el aparato, pero por miedo a estropearlo desistía de la idea y me consolaba ver a mis
amiguitos divertirse jugando solitario, busca minas y otros que a la final me parecían tontos y sin gracia.
Sólo cuando estaba en grado novenos
tuve un excelente acercamientos al aprendizaje con herramientas digitales, resulta
que el colegio fue dotado de un aula de bilingüismo por parte de la compañía COLGATE
PALMOLIVE y por ser yo uno de los
mejores estudiantes tuve la posibilidad de participar en el programa English Discovery,
recuerdo que iba los sábados en la mañana, teníamos un tutor y desarrollamos
los módulos con gran dedicación y aunque aprendí poco de inglés; si pude
manejar con más apropiación la computadora. Fue uno de los mayores logros de mi
vida.
con la llegada de la tecnología móvil
y la proliferación de los celulares y más tarde con la Internet, la tecnología estuvo
al alcance de mi mano, fue maravillosos ser ciudadano de un mundo interconectado
solo por un clic, por ese tiempo el SENA ofrecía muchos cursos virtuales
y decidí participar nuevamente en un programa de formación para aprender
inglés, recuerdo que me asignaban un tutor que revisaba las tareas , se
encargaba de direccionar el proceso y servía como apoyo para solucionar las
dificultades que se presentaban, la expectativa era grandiosa; pero poco duró,
ya que al tiempo le fui perdiendo interés al asunto, me parecía aburrido leer
los módulos pronto desistí de
continuarlo.
Pensar en ambientes de aprendizaje
hoy, es una nueva experiencia; porque los avances tecnológicos han puesto en
nuestras vidas una infinidad de herramientas que utilizadas de la mejor forma,
pueden incidir positivamente en el aprendizaje.
Realmente la experiencia que puedo
señalar hoy como exitosa; es la que actualmente estoy teniendo con el programa
de maestría en educación ofrecido por la universidad pontificia Bolivariana de Medellín, me parece excelente la plataforma que utilizan
para guiar los procesos, esto combinado con un buen equipo docente lo hace un
éxito.
En ocasiones se dificulta un poco la interacción;
porque la mayoría somos docentes en ejercicio en el área rural de Antioquia por
tanto el problema de conectividad es latente; sin embargo es de resaltar el
compromiso de los estudiantes por cualificarse en los procesos y el inmenso
acompañamiento de los docentes que día a día se esfuerzan por apoyar este
maravilloso programa.
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